“Cada uno está en potencia de  __________ ”

Esta es la premisa con la que se invita a sentarse a esta mesa y participar de LA SEGUNDA CENA (de muchas que vendrán)

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Usted también está invitado a sentarse a la mesa con nosotros

Cada uno está en potencia de reconocerse diferente y a la vez con la posibilidad, el reto y la responsabilidad de construir en colectivo.

ANTECEDENTES:

 

Este proyecto desde sus orígenes, hace 17 años aproximadamente (*), tiene la idea de ofrecer un espacio para compartir los alimentos entre personas que han tenido diversas maneras de interpretar y juzgar la realidad y que ahora, conscientes del reto y de la posibilidad de construir en colectivo junto con otros comensales, asisten a esta invitación.

 

Esta plataforma se hace realidad enmarcada por las mismas condiciones sociales y políticas que la facilitan. Ahora es posible abrir este espacio porque cada uno de nosotros abierta o secretamente ya imagina un país en reconciliación, incluso algunos ya lo viven; sin embargo el reto es tan extenso que la posibilidad de que nos quede grande como nación y como sociedad da miedo. Por ello, se requiere de valentía para asumir las esperanzas e iniciar las acciones, porque lo más difícil, y sin limitarse a un país imaginado sino hablando también de procesos por los que pasamos las personas, las organizaciones y los grupos sociales, es tomar la iniciativa, la palabra y la responsabilidad. El dar ejemplo viene por añadidura.

 

La posibilidad de que la cena ocurra en el Museo de Arte Colsubsidio es un factor fundamental del proyecto, ya que el museo es una de las instituciones que validan la historia y la hacen pública. Allí estuvimos escribiendo la historia hacia delante: dejamos de pensar la historia que enmarcada en el pasado pertenece a otros y  la concebimos hacia el futuro, una de la que somos los protagonistas.

 

 

(*) La primera cena fue una comida en un hotel en el municipio de Güicán, Boyacá  durante una toma guerrillera al pueblo. En ella y junto con un amigo servimos una comida para un grupo de aproximadamente 30 personas repartidas entre colombianos, militantes de la guerrilla, retenidos y un grupo de excursionistas italianos. Ese día comimos todos sentados, todos humanos, en una misma mesa y soñando con hacerlo de nuevo en otras y más favorables condiciones.

 

Inicialmente, para la segunda ocasión fueron invitados las personas que en ella estuvimos o alguien que las pudiera representa ; luego amplié la invitación a personas de otras organizaciones, por ejemplo de carácter religioso, militar y paramilitar y algunos del los habitantes del pueblo que vivieron esa situación.  

 

Todos en otro momento de la vida.

 

Algunos aceptaron y otros no.

La única condición dada era el anonimato. Todos sabían quienes iban a asistir a la comida mas no quien era quien.

 

 

Los invitados a la cena fueron:

 

  • Un italiano que ahora vive en Colombia

  • Personas que vivian en el pueblo entonces

  • Tres de las personas que estuvieron retenidas

  • Alguien que hubiera dejado los hábitos religiosos

  • Alguien que pertenecio al Opus dei

  • Un ex-militar

  • Un ex-cura

  • Un ex-paramilitar

  • Una ex-monja

  • Dos mujeres por colombianas

  • Tres montañistas que alli estuvieron.

 

 

El proyecto tiene tres instancias:

 

La individual, cuando como artista imagino la plataforma, ofrezco las condiciones para que lo que está en potencia surja y sostengo el espacio para poder sentarnos juntos a la mesa.

 

La colectiva, en la que los invitados construimos en conjunto, nos reunimos para tomar la decision de qué cocinar y cómo documentar el evento. Y por supuesto cuando cocinamos y compartimos lo preparado.

 

Y la social, cuando el espacio se convierte en un contenedor de la conversación que estamos en potencia de tener,  del momento de reflexión al que poco se le dedica tiempo, del silencio que acalla las voces, del juego, de la imaginación...

Cuando el espacio se transforma en lo que cada uno está en potencia de convertirlo.

 

La plataforma es social cuando se abre al público, y se invita a sentarse en la mesa  para "compartir" con nosotros.

 

 

Mejor aún cada persona está invitada a traer su propia silla e incluirla en la plataforma. Ello en signo de su intención de "compartir" con nosotros, de facilitar la compañía de otros, pensando en que las decisiones no las toman los demás sino cada uno y de manera personal ,y sobretodo con la premisa en mente de que cada uno es un universo distinto en potencia real de construir en colectivo.

 

 

 

La muestra estuvo abierta al público en marzo del 2015  mes en el MUSEO DE ARTE COLSUBSIDIO,

 

 

 

Un reconocimiento especial a todas las personas que hacen posible esta experiencia:

Por supuesto a quienes vinieron de lejos o cerca, a quienes aportaron, a quienes fueron valientes y compartimos esa o esta ocasión, a quienes se enamoraron de la idea y dieron muchas luces, a las personas que se comprometieron y trajeron su silla, al museo por abrir sus puertas y en general a esa masa crítica que ya, ahora, está construyendo el futuro que imaginamos.

¡GRACIAS!